TEORIA DEL COLOR
Desde
tiempos antiguos grandes artistas incluyeron dentro de sus técnicas
la armonización del color, la cual consiste en pintar con una
tendencia de color determinada. Esta tendencia es evidente en la mayoría
de obras de los grandes maestros. Rubens pintaba básicamente
con amarillos, dorados y rojos; Velázquez es el gran pintor de
los colores pardos, grises, quebrados; en los impresionistas hay una
gran variedad de tendencias, pero en muchos de sus cuadros y particularmente
en sus paisajes hay una dominante azul.
Estas tendencias o dominantes de color no son casuales, responden al
conocimiento y uso de las gamas de colores constituidas por series de
colores que concuerdan, que casan, que armonizan; porque ofrecen una
tendencia cromática similar, como el amarillo y el rojo, el verde
y el azul, el pardo y el gris.
Los colores son calidos, fríos o neutros.
1. El blanco: (Ausencia de
color)
Como el negro, se hallan en los extremos de la gama de los grises. Tienen
un valor límite, frecuentemente extremos de brillo y de saturación,
y también un valor neutro (ausencia de color). También
es un valor latente capaz, de potenciar los otros colores vecinos. El
blanco puede expresar paz, soleado, feliz, activo, puro e inocente;
crea una impresión luminosa de vacío positivo y de infinito.
El blanco es el fondo universal de la comunicación gráfica.
2. El negro: (Mezcla de todos
los colores)
Es el símbolo del silencio, del misterio y. en ocasiones, puede
significar impuro y maligno. Confiere nobleza y elegancia, sobre todo
cuando es brillante.
3. El gris: (Frio)
Es el centro de todo, pero es un centro neutro y pasivo, que simboliza
la indecisión y la ausencia
de energía, expresa duda y melancolía.
Simbólicamente, el blanco y el negro, con sus gradaciones de
gris, son del color de la lógica y de lo esencial: la forma.
Por otra parte, el blanco y el negro junto con el oro y plata, son los
colores del prestigio.
4. El amarillo: (Calido)
Es el color más luminoso, más cálido, ardiente
y expansivo. Es el color del sol, de la luz y del oro y como tal es
violento, intenso y agudo. Suelen interpretarse como animados, joviales,
excitantes, afectivos e impulsivos. Está también relacionado
con la naturaleza.
5. El naranja: (Calido)
Más que el rojo, posee una fuerza activa, radiante y expansiva.
Tiene un carácter acogedor, cálido, estimulante y una
cualidad dinámica muy positiva y energética.
6. El rojo: (Calido)
Significa la vitalidad, es el color de la sangre, de la pasión,
de la fuerza bruta y del fuego. Color fundamental, ligado al principio
de la vida, expresa la sensualidad, la virilidad, la energía;
es exultante y agresivo. El rojo es el símbolo de la pasión
ardiente y desbordada, de la sexualidad y el erotismo. En general los
rojos suelen ser percibidos como osados, sociables, excitantes, potentes
y protectores. Este color puede significar cólera y agresividad
Asimismo se puede relacionar con la guerra, la sangre, la pasión,
el amor, el peligro, la fuerza, la energía. Estamos hablando
de un color cálido, asociado con el sol, el calor, de tal manera
que es posible sentirse más acalorado en un ambiente pintado
de rojo, aunque objetivamente la temperatura no haya variado.
7. El azul: (Frio)
Es el símbolo de la profundidad. Inmaterial y frío, suscita
una predisposición favorable. La sensación de placidez
que provoca el azul es distinta de la calma o reposo terrestres, propios
del verde. Es un color reservado y entra dentro de los colores fríos.
Expresa armonía, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego y posee
la virtud de crear la ilusión óptica de retroceder. Este
color se asocia con el cielo, el mar y el aire. El azul claro puede
sugerir optimismo. Cuanto más se clarifica más pierde
atracción y se vuelve indiferente y vacío. Cuanto más
se oscurece más atrae hacia el infinito.
8. El violeta: (Frio)
(mezcla del rojo y el azul) es el color de la templanza, de la lucidez
y de la reflexión. Es místico, melancólico y podría
representar también la introversión. Cuando el violeta
deriva el lila o morado, se aplana y pierde su potencial de concentración
positiva. Cuando tiende al púrpura proyecta una sensación
de majestad.
9. El verde: (Neutro)
Es el color más tranquilo y sedante. Evoca la vegetación,
el frescor y la naturaleza. Es el color de la calma indiferente: no
transmite alegría, tristeza o pasión. Cuando algo reverdece
suscita la esperanza de una vida renovada. El verde que tiende al amarillo,
cobra fuerza activa y soleada; si en él predomina el azul resulta
más sobrio y sofisticado.
10. El marrón: (calido)
Es un color masculino, severo, confortable. Es evocador del ambiente
otoñal y da la impresión de gravedad y equilibrio. Es
el color realista, tal vez, porque es el color de la tierra que pisamos.
Hemos visto algunas reacciones que producen los colores según
nos los describe A. Moles y L. Janiszewski.
Cada dimensión del color está relacionada con una reacción
diferente. Por ejemplo, cuanto más se satura un color, mayor
es la impresión de que el objeto se está moviendo. Cuanto
más brillante es el color, mayor es la impresión de que
el objeto está mas cerca de lo que en realidad está. Las
tonalidades de la parte alta del espectro (rojos, anaranjados, amarillos)
suelen ser percibidas como más enérgicas y extrovertidas,
mientras que las de las partes bajas (verdes, azules, púrpuras)
suelen parecer más tranquilas e introvertidas. Los verdes y los
azules se perciben calmados, relajados y tranquilizantes. A la vez los
rojos, naranjas, y amarillos son percibidos como colores cálidos,
mientras que los azules, verdes y violetas son considerados colores
fríos. Las diferentes tonalidades también producen diferentes
impresiones de distancia: un objeto azul o verde parece más lejano
que un rojo, naranja o marrón.
Ahora hablemos de tonos, ya sabemos cuando un color es calido, frió
o neutro, pero por ejemplo el verde si tiene mas cyan que amarillo,
tendría una tendencia a ser frió, y si tiene mas amarillo
parecería ser mas calido. Por eso es importante saber manejar
los tonos. Abajo hay unas escalas de color divididas por tonos fríos
y calidos